Elemental, querido Watson

   Después de semanas sin escribir, y debido a la falta de inspiración, me las daré de crítico de cine.

   Estaba bastante atrasado con la cartelera, y de hecho estaba por dejar pasar la peli para esperarla en DVD, pero un cambio de última hora me hizo ir al cine a ver la última adaptación de nuestro querido detective Sherlock Holmes. La primera película de Sherlock de este director me gustó porque rescata muy bien la esencia del detective de Baker Street, que en las constantes adaptaciones siempre era representado de forma muy pasiva y fría, demasiado intelectual, y con un Watson que era prácticamente un idiota al lado solo para contrastar al personaje principal, siendo que en las novelas y escritos de Conan Doyle vemos a un Sherlock en acción. El personaje sigue siendo ingenioso y recurre a los disfraces con frecuencia. Pero este Sherlock tiene cierta onda con Irene Adler, punto en el que difiere del personaje de las novelas, que era misógino. Esto me pareció tan chocante como cuando vi al Gokú de Dragon Ball Evolution tratando de engrupirse a Milk.

   Como guión tenemos una adaptación libre de El problema final. Esta adaptación tiene varias diferencias para añadirle originalidad a la historia, lo cual se agradece en una película que es de misterio, pues si ya sabes todo, a qué vas. También hay reminiscencias a Su último saludo en el escenario con el rollo de la futura Guerra Mundial de fondo. Para no arruinarles la trama a los que no la han visto ni leido la historia no les adelantaré mucho, pero para los que sí leyeron, la parte importante de El problema final ocurre y de manera algo repentina, yo pensé que la iban a dejar para una tercera parte.

   El villano, esta vez, es nada más y nada menos que el mismísimo profesor Moriarty, la personificación de la maldad. Si comparamos la personalidad del profesor del libro con la del profesor de la película, observamos el parecido, sin embargo, no entiendo cómo la descripción física que nos había proporcionado Conan Doyle de Moriarty es totalmente ignorada en la cinta. Vamos, que se lo describe así: "Es extremadamente delgado y alto, con la frente muy blanca y protuberante y los ojos profundamente hundidos. Va cuidadosamente afeitado, lo que resalta su palidez, dándole una apariencia casi ascética; conserva en sus rasgos algo del catedrático que fue. Tiene la espalda curvada por el mucho estudio, y lleva el rostro echado para delante, no parando éste nunca de oscilar lentamente de un lado a otro de un modo curiosamente reptilesco." (El problema final).

   Y tenemos como resultado esto:

professor-moriarty.jpg

   Como dos gotas de agua. Bueno, no es la primera vez que me pasa, también me pareció algo raro el Frodo de Peter Jackson. "Detalles".

   También aparece Irene Adler, pero no tiene mucha relevancia en la historia.

   En cualquier caso, la película es entretenida. En varias tomas hay cierto uso y abuso de cámaras lentas, aceleraciones y zoom a los que les falta poco para llegar a los átomos, pero que no comprometen a la película, y le dan su toque.

La recomiendo.

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